La vida no deja de sorprenderme y, por supuesto, las personas, y yo misma, tampoco. Cada día voy comprobando las hipotecas que el crecer nos impone, pero también lo dulce que puede llegar a ser cuando la serenidad va meciendo el alma.
Ahora, tan sólo deseo levantarme cada día de un salto, recuperar la fuerza física que tan mermada tengo en estos momentos y mezclarme con mi gente, que siempre está a mi lado, que nunca me abandona en los momentos difíciles y que me demuestran su verdadera amistad con hechos y no con palabrería.
Estoy volviendo a reconocerme en el espejo, en mis pies se dibuja el sendero que habrá de guiarme hacia la búsqueda de mi verdad y, pese a las piedras que intentan hacerme caer, seguiré adelante, siempre hacia adelante...
3 comentarios:
Ante las palabras que he leío sólo puedo decirte ¡¡¡VIVA EL OPTIMISMO¡¡¡ Por muy duro que nos parezca el camino el optimismo es el mejor guía para andarlo y llegar a nuestros objetivos. Estos tarde o temprano se cumplen, estoy totalmente convencida. Además de optimismo, un poquito de paciencia también ayuda mucho. Te lo digo por experiencia.
UN ABRAZO DE TU CRIS
CRIS: Pues sí, gracias a Dios o a la fuerza que sea, el optimismo no lo he perdido nunca, sólo que, cuando paso por momentos difíciles,parece que no veo más alla.
En fin, todo ha de seguir tal y como esté escrito donde sea.
Un besote, y tenemos pendiente una visita a la mami y los peques, yo ya he comprando un conjuntito muy mono en las rebajas, jej.
Wapisima como siempre...
Me gusta mucho esta foto ;P
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