Parece mentira, ya estamos en marzo... siento pasar el tiempo a una velocidad inapreciable, y ya está el azahar trayéndonos miles de evocaciones y yo me refugio en sueños infinitos... se aproximan días libres y no creo que recale en este portal, seguiré fantaseando, pues, hasta mi regreso..." Será debajo de la cama, amor, haremos a un lado lo que sea necesario, tal vez un par de botas perdidas en el fondo o la infaltable bacinica con olor a océano. Será debajo de la cama y no podremos revolcarnos, nadie estará sobre nadie, amor, porque en un sólo movimiento nos comeremos el aire, en una sola caricia se apagarán nuestras vidas. Será debajo de la cama, amor, yo rozaré como pueda tus caderas apretadas, rozaré tu herida abierta si me enseñas el camino. Pero no debes gritar o hablar porque nos escucharán. Sólo el latido de tus piernas bastarán por esta noche, tu boca pegada al polvo será la enredadera que inundará mis paredes, y yo, debajo de la cama, me arrastraré dentro de ti ". Mario Meléndez.


