Cambios, continúan los cambios, aunque a veces sienta que me estanco en el crecer constante...en este aprendizaje de la soledad... le estoy perdiendo el miedo, salvo cuando me agrede sin avisar y me recluye en mi celda de autocompasión, y en una onza de chocolate negro.Los días pasan y el sol ha comenzado a inundar nuestros días, siento que la energía va creciendo en mi interior, que las carencias las sobrellevo regalando un caramelo a mi niña interior y diciéndole que no se equivoca tanto como ella cree, que hay mucha gente que la quiere y que,aunque se siente perdida, con los años ha ido encontrando el camino hacia la verdad y que no debe temer seguir contando pasos y desgastando sus zapatos... Entonces, compruebo que el brillo de sus ojos ha empezado a asomarse nuevamente, pese a que alguna lágrima lo empeñe en ocasiones. Esa niña vuelve a reírse de si misma, vuelve a quererse, aunque a veces le fallen las fuerzas... aunque desee huir a una isla desierta, donde el sol la llene de vida, donde correr, saltar, gritar sin temor al ridículo, donde no le hagan daño las heridas de este mundo hipócrita y sediento de amor... esa niña vuelve, poco a poco, para quedarse...
4 comentarios:
El viento me ha traído sin que se lo pidiera y decidí aparcarme, leer y bueno, me encantó.
Un saludo cuasi norteño
Ripp: Gracias por tu visita de norte a sur. Me he pasado por tu blog y me ha resultado interesante, espero seguir compartiendo palabras.
Un saludo.
Mi querida Eu: como tantas veces hemos hablado la vida tiene esas cosas, a veces es maravillosa y a veces duele como no podemos imaginar. Pero una cosa es segura: mientras tengas sensaciones: reír, llorar, emocionarse y tantas otras, es señal de que estás viva y eso siempre es motivo de celebración. Lo malo sería que todo te dejara indiferente, como si nada fuera contigo. Ahí sí empezaría a preocuparme: síntoma inequívoco de que algo en nosotros a muerto.
Yo cada vez reprimo menos mis emociones y les doy rienda suelta, pues en el tiempo enque las reprimía han llegado a ahogarme y al final te sientes fatal. Por eso: ¡¡VIA LIBRE A LA VIDA¡¡
UN SUPERABRAZO CRIS
Cris: por supuesto, llevas toda la razón, porque las sensaciones y emociones nos abren los ojos a lo que es la vida.
Un besazo.
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