Los días pasan rápido, las vivencias también... encuentros y desencuentros fortuitos, el destino , me niego a creer en las casualidades... todo tiene su porqué y para qué ... Remando por el río de la vida, a veces,
a contracorriente, otras, a favor, dejándome arrastrar con la esperanza de varar en una orilla de paz e ilusión, un nuevo paraíso que me devuelva la confianza en las personas y en mí misma...
Voy mudando la piel de mi corazón, que va sanando muy lentamente, pero creo que ha de ser así, para tomar nuevas fuerzas y no volver a caer en el abismo de la enfermedad que es la soledad no deseada o mal entendida.
Días, minutos, segundos.... todo pasa rápido, inapreciable... dormida, aletargada, desconfiada, paralizada...
Reinvertarse a diario, como objetivo o como causa, según se mire, según se adivine el día al abrir los ojos al mundo cada mañana.
2 comentarios:
Para mí, lo más importante, aunque la vida parezca a veces una pura rutina, es despertarme con la ilusión de que cada día va a ser diferente al anterior, desvelar poco a poco qué me depara y beber hasta la última gota de aprendizaje, intentar que no se me escape ningún detalle por pequeño que sea o insignificante que parezca y guardarlos como un tesoro para el día siguiente, o el otro, o el otro o... para dentro de quién sabe cuántos meses, años... Voy aprendiendo muy poco a poco que lo que nos pasa un día o lo que aprendemos, aunque en ese momento nos parezca que no nos sirve, que está de más, que no nos influye, tarde o temprano el oleaje de la vida nos devuelve una vivencia donde poder aplicarlo
Como bien dices tú, todo en esta vida tiene un porqué y un para qué, nada es gratuito o simplemente porque sí
Besitos de tu CRIS
Cris llevas toda la razón, hay que absorber todo lo que nos trae cada día, y, como dice el refrán , el que guarda siempre acaba encontrando, en este caso, el camino y las respuestas.
Un beso enorme.
Publicar un comentario