jueves, 21 de agosto de 2008

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Ya de regreso a la realidad del escritorio y del calendario, la vista atrás permite recrear días de desconexión absoluta, pero también de afrontar cuestiones pendientes y algunas aún no resueltas definitivamente.
La perspectiva de vivir un momento de auténtica "libertad" reduce los niveles de autocrítica, pero también deja mayor espacio a la autocontemplación, con lo cual, todo se compensa al fin y al cabo... para concluir que a diario damos nuevos pasos en la ruta personal que se desdibuja en nuestro horizonte.

Ha habido espacio para mucho, porque el tiempo parece detenerse a veces, desmenuzando lo vivido y lo que estar por venir... encuentros, reencuentros, desencuentros, sorpresas, decepciones, muchas satisfacciones... elecciones, decisiones, sonrisas del corazón... en la recta final, piso el freno, poco a poco, buscando el equilibrio para no caer en el reajuste a lo cotidiano y elijo una amplia sonrisa para dar la bienvenida a cada amanecer.