lunes, 5 de octubre de 2009

Hoy de nuevo me apetece pasearme por aquí, dos estaciones en el camino y de nuevo otra en tránsito... muchos cambios y el intento de mantener el equilibrio en la balanza... nuevo propósitos para despejar la bruma del horizonte a golpe de actitud.



Me doy la bienvenida y os la doy a quienes me habéis escudriñado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡Bienvenida!! Ya estaba echando de menos tus "confesiones en voz alta".

A mí, particualarmente, el otoño es la estación del año que más me gusta. Al contrario que a muchos, que entran en una especie de "letargo" en mi interior produce algo extraordinario. No sé si será por la mezcla peregrina pero equilibrada de sensaciones que me produce: melancolía serena y ganas de reflexionar en los días nublados y en los lluviosos, alegría inmensa en los días soleados, libertad inconmensurable cuando sopla el viento e imagino que soy una hoja que me dejo llevar a su antojo, ganas de abrir pulmones, poros, mente cuando huelo la tierra húmeda después de llover. Lucha y calma, rebeldía y sumisión conviviendo en perfecta armonía.... No sé. a mí el otoño me carga las pilas y más este año que al fin me ha dado por hacer Taichi. Se lo recomiendo a todo el mundo es algo fantástico

Un abrazo y una lluvia de besitos otoñales de tu amiga CRIS

Anónimo dijo...

Hola de nuevo. Yo soy de las que me paseo por aqui a la espera de que hayas dejado una pista para saber donde andas y como estas. Cuando, como ahora, te pierdo la pista. Me gusta que dejes tus sensaciones, tus pensamientos, tus confesiones en voz alta, como dice Cris, aunque las prefiero en vivo con un refresco o un poleo que ya va siendo hora de poleo.
Besotes, argatea