miércoles, 13 de enero de 2010

Un nuevo ciclo del calendario ... atrás, un año difícil, del que extraer lecciones para la mochila que ayudarán a seguir adelante... lo malo, sigue latente dentro, pero intento que se disuelva un poco cada día para poder respirar y no sentirme vacía.

Nuevos hechos han inaugurado el presente, pero, de nuevo,toca luchar contra sentimientos opuestos... la ilusión ha mostrado sus bandera blanca pidiendo una tregua para resurgir, pero no puedo darle la oportunidad que me pide, nuevamente, tengo que sacar brillo a mi armadura... estoy tan cansada... ¿para cuándo poder sentir sin miedo? ¿para cuándo volver a ser yo misma y no tener que medir cada paso?

Una fría noche de añeja festividad ... pasó por delante de un escaparate, miró un maniquí expuesto y decidió acercarse para acariciarlo... se mostraba frío, distante... pero, pronto, descubrió que por dentro, había algo más pero ahogado por el miedo... pensó que podía ser su tabla de salvación mientras esperaba que ella volviera a cogerle de la mano para retomar un baile suspendido... el maniquí, se mantiene en su sitio, digno, pero vacío por dentro, agotado de no poder expresarse tal cual es ...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay mi pequeña Eu. Sentir sin miedo yo diría que es casi un imposible. El temor es una sombra que siempre está ahí acechándonos.

Pero creéme que es peor no sentir o, mejor expresado, no permitirse sentir por el miedo a equivocarnos, a que nos hagan daño o a hacerlo nosotros.

Besitos de CRIS.

P.D. La armadura siempre hay que tenerla preparada y reluciente porque nunca sabemos cuándo va a mostrarnos su bandera blanca la ilusión.

Anónimo dijo...

Hola Eu, bienvenida al mundo real...no olvides que el primer sentimiento del ser humano es el miedo,o cual crees que es origen del primer llanto? Pero no hay que teme al miedo, es preciso asumirlo, aprender a convivir con el, hacerlo tu aliado.
Solo es una cuestion de seguridad en ti misma, es tan tuyo como tu pile, tus ojos , forma parte de tu ser, y no olvides que casi todos en el fondo le debemos la vida al miedo.
Y la armadura guardala, no la saques, afronta tu realidad y no te sera necesaria, te lo aseguro, y ademas sin la dichosa armadura es mucho mas facil emprender el vuelo, ese vuelo al que todos aspiramos.
En resumen sientete algo grande y veras la vida de otro modo, y no olvides que a pesar de lo que digan el mundo es de los cobardes.
Belfegor.

Cerrajero Aguadulce dijo...

Una lectura realmente interesante, así da gusto...